La cocina molecular es única. Visualmente extraordinaria, y en muy pocos establecimientos está presente por el nivel de complejidad para elaborar platillos. En sus ingredientes hay demasiada ciencia, como lo puede ser el utilizar carrageninas para simular la piel de cítricos.

 

Te presentamos las 10 formas de aprovechar la cocina molecular en tu restaurante:

1. Experimenta

Siéntete cual niño en clases de ciencias. Mezcla sabores, combina texturas o líquidos y evalúa los resultados. La verdad es que cada resultado arrojará sabores diferentes. 

2. Escribe lo que haces

Tus mezclas y resultados deben ser anotados, así recordarás cómo llegar a tu sabor único. Sería lamentable que ya no puedas crear perfectamente ese jugo, textura o líquido que te volvió loco.

3. Aprende a controlar sabores

La temperatura de cocciones y algunos irritantes son los responsables de dar sabor. Caramelización, sazonadores, grasas o agua deben ser controlados siempre para obtener lo que queremos.

4. Controla la textura de la comida

Congelamiento y calentamiento, humedad, presión, son factores que dan como resultado la textura para los platillos. Aprende a dosificar estos factores para sean platillos increíbles.

5. Aprende sobre el calor

Experimenta con la comida, cocina a altas temperaturas y bajas, analiza los resultados. Sólo así sabrás a obtener platillos con el sabor que deseas.

6. Usa Termómetro

Para tener resultados precisos de la cocción de un alimento, deberán cocinarse a temperaturas exactas.

7. Desensibilización

La exposición prolongada de un sabor en un platillo causa desensibilización. El exceso de un sabor puede neutralizar la capacidad del cerebro de percibirlo en realidad. Dosifica raciones, texturas y sabores.

8. Crítica las recetas

Cuestiona los platillos y los sabores. Esto te ayudará a mejorar tus presentaciones y variedad de sabores.

9. Cuida tus alimentos

Utiliza siempre productos frescos y de calidad. Ningún establecimiento puede ocultar el nivel de profesionalismo en sus platillos.

10. Capacítate

No está de más obtener una certificación o capacitación.  Lleva tus conocimientos y técnicas a otro nivel. La capacitación constante siempre servirá para perfeccionar nuestras técnicas culinarias. Toma cursos, capacítate, ve más a fondo.

 

La cocina no tiene por qué ser aburrida o precisa. Experimentar con los sabores, texturas y sazonadores puede llevarte a tener resultados únicos en tu restaurante, serán tu ventaja competitiva. Diviértete siempre en el proceso y en el resultado final de tus platillos.

Talleres Cocina molecular